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El TLCAN, riesgos y realidades.

 

 

“Desde el sector empresarial estamos firmes en que queremos un tratado, pero no a cualquier costo, queremos continuar con el libre comercio”.

Juan Pablo Castañón, Presidente del CCE.

El miércoles 16 de agosto comenzó la primera ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y por los “grandes cambios” que espera Estados Unidos, se prevé un proceso tenso, complejo y riesgoso.

El represente del Partido Republicano en México, Larry Rubin afirmó que antes de las elecciones presidenciales de México del próximo año habrá concluido exitosamente la renegociación del TLCAN y que “definitivamente se buscará el que se lleve a cabo la reducción del déficit con Estados Unidos (EU) y hay diferentes formas en las que se puede hacer, una forma es cambiando las reglas de origen”.

La Unión Americana tiene déficits comerciales con la mayoría de sus 75 socios comerciales; con México representa el 12% contra el 60% de China.

Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior de EU, dijo que al gobierno de Donald Trump no le interesan cambios menores o “retoques”, “que ha fallado a muchos estadounidenses y necesita importantes mejorías”. Señaló que el tratado ha provocado el desplazamiento de 700 mil empleos estadounidenses y déficits comerciales crónicos con México y Canadá.

Como parte de los temas de agenda de la renegociación del TLCAN, la administración Trump insistió en la importancia de mejorar las condiciones laborales, sin mención explícita a México, adoptando estándares internacionales en materia de salarios mínimos, horarios laborales, seguridad y salubridad, así como procesos judiciales justos.

Por su parte, el Gobernador del Banco de México, Agustín Cartens, desmintió algunas aseveraciones en contra del libre comercio entre México y EU, al afirmar que “se estima que la combinación del comercio con México, junto con la Inversión Extranjera Directa mexicana en EU, apoyan unos cinco millones de empleos americanos”.

De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que comanda Guy Ryder, en el planeta actualmente hay cerca de 3 mil millones de trabajadores con un empleo digno. En contraste, existen arriba de 200 millones de personas abrigadas por el desempleo, un incremento de 30 millones respecto al 2008. Hacia adelante, los procesos de globalización, el cambio en la salud, el deterioro en la calidad del aire y el avance de la robotización impactarán de forma relevante la dinámica laboral, la demanda de trabajo y el propio concepto del mismo.

De mantenerse el ritmo de desempleo, hacia el 2030 la economía mundial deberá crear 600 millones de nuevos puestos, con lo que se descarta que el desempleo mundial pudiera superar el 5.8% que tiene actualmente. Solo para el 2018 se proyecta que otras 2.7 millones de personas podrían adherirse al desempleo.

Además, con las nuevas tendencias se anticipa que alrededor de un 49% del empleo para ese entonces se enfocará en el sector de servicios, 29% la agricultura y sólo 22% en la industria. En esa línea, el mundo deberá invertir en desarrollar trabajadores con las competencias que empaten con el mercado de trabajo del futuro.

El Secretario de Desarrollo Económico del Ciudad de México, Salomón Chertorivski, destacó que el salario mínimo en Estados Unidos es casi de ocho dólares la hora y en México de cuatro dólares al día, por lo que es posible que el tema sea parte de la renegociación del TLCAN. “Muy probablemente la discusión alrededor del salario la tendremos que hacer por necesidad, insisto, que triste que no lo hicimos por virtud, pero ahora estaremos obligados”, aseveró.

Gustavo de Hoyos, presidente de la COPARMEX también se pronunció: “aspirar a que de un día par otro se equiparen las remuneraciones es utópico, la igualdad salarial no es automática”.

Jerry Dias, presidente del influyente sindicato canadiense Unifor señaló que la economía mexicana deberá ceder en el tema laboral, pues “no podemos tener un acuerdo trilateral donde el salario mínimo en México es 0.90 dólares la hora, no podemos tener un acuerdo tripartito por debajo de cuatro dólares la hora”. Esta declaración del representante de Unifor contrasta con las declaraciones del secretario de economía, Ildefonso Guajardo, quien afirmó que los salarios no son tema importante para la renegociación. Las remuneraciones mensuales, base en el país, al cierre de 2015 están por debajo de naciones como El Salvador y Nicaragua; las más altas Costa Rica y Panamá.

En relación al crecimiento de ingresos, el aumento del salario anual en Canadá (0.7%) y México (0.5%) es menor al 1%, mientras que en EU creció 2.2%, según el último dato de la OIT. Hay regiones con mejor desempeño, como Asia-Pacífico (4.1%) o África (2%).

Los negociadores comerciales concluyeron la primera ronda de modernización del TLCAN con el intercambio de propuestas a ser analizadas por los tres países. La agenda de negociaciones incluyó a grupos de trabajo de reglas de origen, soluciones comerciales para antidumping y subsidios, transparencia y anticorrupción, protección de la propiedad intelectual, servicios financieros e inversión, entre otros.

La segunda mesa de discusiones iniciará la primera semana se septiembre en la Ciudad de México.

Mucho en juego… como quiera, una eventual salida del TLCAN no beneficiaría a nadie, pero es mucho lo que está en juego. Actualmente el mercado de los tres países asciende a unos 20 billones de dólares, por arriba incluso de los 16 billones que representa toda la Unión Europea (UE).

Además, es tal la integración que las autopartes cruzan las fronteras de las tres naciones por lo menos ocho veces para producir un vehículo. Hoy, más allá de la retórica, México es el principal destino de exportación para 28 estados de EU, con lo que alrededor de 6 millones de empleos estadounidenses dependen del TLCAN.

Todo es posible, pero romper el acuerdo sería un error garrafal. Trump, que apoyó el Brexit, no puede ignorar que hoy Gran Bretaña está comprendiendo la magnitud y el costo del error asumido al decidir separarse de la UE.

Durante los casi cuatro años que tardó en negociarse originalmente el TLCAN, México, EU y Canadá sufrieron cambios políticos, sociales y económicos muy importantes, enmarcados en un mundo cambiante tras la caída del muro de Berlín y el campo socialista. Hoy, la velocidad con que está cambiando el mundo, no permite darse el lujo de negociaciones largas y estériles.

“Con el TLCAN avanzamos de solo compartir geografía a compartir una nación común en Norteamérica”.

Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía

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